voy hilbanando los pensamientos, remendando las viejas esperanzas, vaciando mi interior, cosiendo las viejas heridas con hilos de comprension de deseos, como un niño que abre su mente a nuevas sensaciones me paseo por el reves del espejo entre las sombras, las cadenas, las piedras, no me reconozco, esa mirada profunda que me mira no es la mía, y lo que veo detrás no lo comprendo, es un camino polvoriento, no veo el final, solo los grandes arboles y la alfombra de hojas secas, doradas, adormecidas, muertas, sin embargo me gusta pisarlas con los pies descalzos, acariciándome, es una caricia que me hace desear mas, seguir caminando bajo esa luna que parece governarlo todo hasta los mas intimos deseos o los pensamientos que escapan en las horas brujas de los duendes y las hadas, me encanta oír al viento susurrando en mis oídos una melodía salvaje que solo yo oigo, es como oír a la lluvia, al trueno, al río en su correr o las olas del mar en una tempestad, me siento como ese barquito velero con el que juega ese mar, o una hojita remolona que no quiere acabar de caer, aunque el viento sople fuerte.
me gusta ese viento libre................






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