miércoles, 8 de febrero de 2012
otoños plateados
las hojas del ocaso hacian alfombra dorada bajo los pies descalzos de un caminar, las primaveras de una niñez asombrada por ese otoño que cubre las sienes plateadas, en un momento de un tiempo que no se vio pasar, raudo y veloz como el viento, se llevo todo, junto a los pensamientos,los sueños, los deseos y los misterios que no se descubrieron porque los muros eran demasiado gruesos, como una simple mariposa que aletea para sobrevivir y sostenerse en ese espacio que le toco, asi paso, como un suspiro escapado de un alma que triste se ve a si misma dormida en el fondo de una ilusion,la lluvia cae copiosa sobre las huellas del camino andado, mirar atrar, desaparecer,entre esas sombras de ese ocaso que acaba de empezar gota a gota va haciendo el charco donde los pies se hunden, el fango donde se enturbian los zapatos, las manos tretenden detener esa lluvia, pero el agua se escapa de entre los dedos, siguiendo su destino, nada se detiene, todo pasa, como un tren de medianoche, los arboles miran dejando que el viento meza y juegue con sus hojas hasta desprenderlas y abandonarlas en su ultimo soplo de vida antes de morir para ser un principio, mientras la serpiente se arrastra entre esas hojas que le sirve para dormir, la luna con su manto la tapa, y las estrellas velan, oyen la misma cancion......esa que prende en el reloj.
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