Siento a mi alrededor el vertigo frenetico de la velocidad, como un remolino de vientos que impide llegar a los pensamientos que provoca las tempestades de la mente entre las dudas las decisiones las sombras que nacen y mueren en un mismo instante,
Ese minuto que se escapa por todas partes sin dejarse coger, maldita velocidad que adormece la vida que hunde en el abismo todo lo que al ser humano acontece, todo lo que conlleva el vivir o el sentir, el soñar el gozar, dejandole olvidado en un dormir, como un simple papel en el ultimo cajon, con mas papeles alrededor. Maldita velocidad de tiempos no vividos ocupados en correr como viejos rios que no pueden detenerse, sin ver ni tu propio caminar no sabes donde pisar porque no sabes donde vas, ni sabes cuando parar, como un robot con cuerda que solo sabe que tiene que andar, para huir de la misma velocidad de la misma oscuridad que lo cubre todo, si te paras en algun lugar la maldita velocidad de vertigo te devorara persiguiendote hasta el mismo pensar, invadira tu cuerpo y te arrastrara con ella en su frenesi, me quiero apear de este tren de tiempo, pero al bajar ya no queda nada en el mismo lugar, todo quedo en ese viaje que un dia empezo sin saber a ciencia cierta porque lo cogi, ese tren del pasado de alta velocidad que un dia me invito a viajar,hoy aunque miro desesperadamente hacia atrás no veo las huellas de mi caminar , no hay marcas de mis pies, es el anodino presente del ser, de un mundo singular donde todo pasa igual gira igual una y otra vez, maldita velocidad.






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