Átame
a tu cuerpo, sedúceme con tus ojos, para que nunca escaparme pueda. Hazme
prisionera de tus brazos, con las cadenas de las emociones eternas.
Préndeme de tu vida como
prendes una rosa, del ojal de tu camisa roja,
porque ese es mi
destino, me lo ha dicho el corazón en su latido. Átame con la fuerza del deseo
de tu alma, con los hilos de la sensibilidad más atrevida, y bésame con los
besos ardientes de la pasión más encendida, con la ternura del alma que
desborda la dulzura, para que mis entrañas gocen estremecidas,
reproduciendo los
sentimientos pasionales del sentir, del latir acelerado de un vivir en el gozar
y el desear. Estar atada a otra piel, a otro cuerpo, con brazos de seda. Abre
las cadenas de la sensualidad que yacía en el rincón de la espera, vida
perfecta en el viejo sentir de la humanidad. Sedúceme para bailar, dejando que
el viento acaricie nuestra piel con su cantar. Envuélveme entre tus brazos con
la delicadeza y la fuerza, como se envuelven las cosas divinas, las sagradas,
las amadas. Dejemos que se fundan nuestros cuerpos en el ansia y la calma, haciendo
prisionero al corazón, con las cadenas hermosas de la pasión. Méceme contigo,
como mece el aire mañanero, a los juncos alegres del arroyuelo. Juega conmigo,
como juega el mar con el barquito velero. Embriágame con el hechizo de tus
ojos, para que beba de tu mirada,
como bebe del sol la
mañana. Átame amor a tu alma…






1 comentario:
El comienzo con el "Atame a tu cuerpo"me descolocó un poco,ya que yo siempre he sido defensor de la libertad,y la palabra "atadura" no está en mi diccionario,el resto me ha parecido fabuloso.
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